Desde el frente de batalla

Me llamo Adriana Strellis y soy general en jefe del ejército de Strellis.
Dirijo la reconquista en el norte del Reino de Ormak, uno de los 5 reinos en
el que se divide Strellis. De estos reinos solamente Vosgo, en el sur, se
encuentra liberado totalmente y es allí donde están nuestros principales
recursos, pero en épocas recientes mudamos la administración a la tradicional
capital de Strellis, la ciudad de Vax, y recuperamos el Palacio de Platino, la
residencia tradicional de la Reina desde tiempos inmemoriales. Ahora volvemos a
tener gobierno propio y un comienzo de organización; por fin estamos dejando de ser
simplemente un movimiento rebelde y nos convertimos en nación, a medida que
recuperamos y adaptamos toda la infraestructura de los Franc. Ellos nos han
dominado durante muchos siglos, convirtiéndonos de un simple pueblo campesino
en potencia
industrial para proveer de armas y equipos a sus ejércitos, pero
hace un siglo y medio, por diversos problemas en su lucha por la conquista de
la galaxia, han reducido el control que mantenían sobre Strellis y otros de
sus planetas internos. Hace ya 125 años que existe el movimiento rebelde, y yo,
con 66 años, crecí junto con él.

Cuando nací, aun solamente dominábamos Vosgo y los Franc nos veían como apenas
más que una patota violenta, a pesar de ya haber dominado un reino entero.
Obviamente nos habían subestimado, y cuando empezaron a quitar personal de
Strellis y mandarlo a otros mundos, nuestra rebelión fue imparable. En ese
momento mi madre era general en jefe, y fui criada en campamentos militares cada
vez más lejos de nuestro pueblo natal. Cuando tuve 15 años finalmente se logró
establecer una academia de oficiales y mi madre me mandó
. Cuando egresé, mi
madre me hizo su ayudante de campo y estuve al lado de ella hasta el fatal día
en que fuimos derrotadas en el primer intento de invasión del reino de Ormak y mi
madre fue capturada. Mi tía la Reina Tamara se ocupó personalmente de las
negociaciones pero los Franc no estaban dispuestos a negociar con lo que ellos
consideraban simples terroristas, y la siguiente vez que vi a mi madre fue en
su entierro. Yo tenía 35 años.

La Reina me nombró general en jefe y mandó a la comandante en jefe Alicia Utmmi
y a mi prima, la princesa Nora, para que entre las tres dirigiéramos la segunda
invasión a Ormak. La invasión fue exitosa finalmente y ganamos mucho terreno.
Finalmente hace 20 años, después de una dura lucha, reconquistamos la capital.
Ahí nuestra situación comenzó a ponerse difícil. Los Franc, finalmente

ndebilitados en los mundos más lejanos de su imperio, decidieron retroceder y
retomar el control de sus mundos internos, varios de ellos en rebelión como
el nuestro.

En el momento actual estamos en equilibrio. Un tenso, difícil equilibrio.
Nosotras no logramos fortalecernos para continuar el avance y ellos no logran
recuperar fuerzas tampoco, y las pocas batallas de recientes épocas son
menores: ninguno de los dos bandos quiere arriesgarse demasiado. Esto va a
cambiar. Delante de mí tengo el Paso de Yared, en medio de las Montañas
Sombrías, al que avanzaremos apenas salga el sol. Del otro lado, Yarethia, la
capital Franc. Este paso es vital para la llegada de sus suministros: si
logramos dominarlo, su camino más corto será por el océano.

Bien, debo dejarlos. Mi teniente me pide reunirse conmigo porque tiene
información de inteligencia vital para
nuestra batalla. Deséenme suerte.

Fecha: 1/12/2210, 5.39

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