La entrevista laboral más rara de mi vida

Me llamo Marina y ayer tuve la entrevista laboral más rara de mi vida. Resulta que hace unos días, yo salí en una misión al territorio enemigo. Una compañera y yo nos teníamos que infiltrar en una base Franc, y robar el mapa y el posicionamiento de tropas que, sabíamos, había llegado a la base el día anterior, en preparación a una batalla. Entonces nos mandaron a nosotras a robar el correo. Bueno, resulta que nos metimos y todo, conseguimos los planos y algunos informes de inteligencia y salimos volando. Resulta que en las órdenes se especificaba que el ejército Franc iba a cortar el paso de Yared para impedir el avance hacia la capital de Ormak. Yo sabía que nuestras tropas estaban llegando ahí, entonces le dije a mi compañera, vamos, dale, encontremos al ejército y démosles los planos a ellos, así se preparan. Ella me dijo, no, estás loca, vayamos a nuestra base y entreguemos los planos a nuestros superiores, después ellos determinarán qué van a hacer. Yo le dije, no hay tiempo que perder, esto va a ser ya, entonces me dijo, bueno, matate, hacé lo que quieras, y ella regresó sola a la base. Yo me salí con la mía y me fui en jeep al campamento del ejército y pedí hablar con la comandante, y me dijeron, no, está ocupada. Les vengo a traer información importante, les dije. Me sentaron delante de la teniente general y le conté lo que pasó, y le di los planos. Me lo agradeció y me sacaron corriendo, así que después volví a la base.

Y por supuesto, cuando llegué, me estaban esperando para meterme presa. Me culparon de insubordinación y de arriesgar información valiosa en forma innecesaria. La jueza fue benevolente, solamente me mandaron al calabozo por 30 días. Entonces terminé ahí junto con una eñora que yo no conocía. Hola, qué tal, me llamo Adriana, ¿y vos? Le dije mi nombre, nos pusimos a charlar, le conté que me habían arrestado por insubordinación, y le dije, sí, porque yo finalmente quería ayudar, porque el paso de Yared estaba justo en el camino para llegar a la capital de Ormak e iban a emboscar al ejército ahí y no se podía esperar a que la larga burocracia pusiera las órdenes en el sitio correcto. Adriana me dijo que bueno, si se sabía que iba a ser urgente, iban a llevar las órdenes, y no valía la pena la insubordinación. Lo que pasa, dije yo, es que a veces somos nosotras más burocráticas que los Franc, de ellos a veces parece que aprendimos lo peor, y las cosas había que hacerlas ya. Ella me contó que también había sido arrestada y casi causa un accidente en una base,
evitando por poco que un avión se desplomara en picada sobre un almacén de suministros. Ah, dije, estamos en la misma. Y nos pusimos a conversar. Le conté de mi vida, que muchas veces intenté salirme con la mía así y ella me estuvo contando de sus aventuras, que estuvo en varios frentes de batalla, en fin, me pareció simpática, amable, y dije bueno, quizá podamos ser amigas, qué sé yo. De golpe y porrazo, me liberaron. A los tres días de encierro me llevaron otra vez delante de la jueza. Cuando entro al tribunal, estaba la jueza, y al lado, Adriana, con uniforme de general en jefe. Y yo dije, ¿quééé? ¡Esto es imposible! ¿Qué onda?

Entonces resulta que la jueza me llamaba para decirme que me liberaban. Adriana luego se me acercó, y mientras me escoltaba hacia afuera me dijo, estás contratada en mi nueva fuerza de comando elite. Nah, me estás cargando, le dije. No, para nada, me dijo, pensalo como que tuviste la entrevista laboral más rara de tu vida. Resulta que yo era la comandante del ejército que fuiste a ver, y sí, no te pude recibir porque estaba ocupada, mandé a mi teniente. Después que me dijeron quién eras te investigué, averig&uumlaut;é tu pasado y me interesé. Cuando vi que te habían arrestado, me hice pasar por otra detenida para charlar, y aquí estamos. Le pregunté sobre lo del accidente que me contó, porque yo sabía que ese incidente había sido verdad, que habían arrestado a alguien y todo, y ella me dijo, mirá, no todo lo que te dicen es cierto, algunas cosas no son como te las cuentan. Ya te voy a contar. Y me llevó a una base subterránea, me dijo, este es tu nuevo cuartel, ahora te voy a presentar a las demás.

Y acá estoy, esperando, vi que había una terminal y me puse a escribir, los agentes de la Confederación el otro día nos dijeron que contáramos nuestro punto de vista, y acá estoy, espero que les guste. Cuando sepa más les cuento.

Fecha: 5/12/2210, 24.34

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